martes, 28 de julio de 2009

Algo de podresía para revitalizar el blog.

Soneto con liebre.

Quién fuese hechicero o trovador genial,
para atravesar tu suave pelaje
y fascinada detrás del paraje,
solita aguardases el paso del mal.

Viviese en sifón de verde cristal,
¡Flotar! Flotando sobre el oleaje,
hasta llegar a llanura salvaje
y te regalase un frondoso nogal.

Levántate, liebre, ya viene el galgo,
despierta veloz, pequeña cabeza,
Marieta ha sentido el caos en algo.

Salta, orejuda, hacia la proeza,
que yo en mi botella ni entro ni salgo,
esconde los ojos entre la maleza.

(Dedicado a Maggie)

3 comentarios:

eli dijo...

qué preciosura de soneto
el podel del amol, el bebel y el fumal

anónimo dijo...

Guarro!

torrito dijo...

Mencanta porque no he entendido